"/> "/>

CUPPING O TRATAMIENTO CON VENTOSAS

 19 de septiembre, 2017  •    Articulos de los Martes Lesiones  •   Miguel A. Ruiz y Borja Pérez

CUPPING O TRATAMIENTO CON VENTOSAS

Algunos de los que habéis ido al fisioterapeuta seguramente lo habréis vivido en vuestras propias carnes y otros quizá lo hayáis visto en otras personas, compañeros o incluso en la televisión en grandes deportistas de élite mundial.

El cupping o la aplicación de ventosas en tratamientos de fisioterapia es una terapia que se incluye dentro de la medicina tradicional China que tiene por finalidad provocar determinados estímulos cutáneos y tisulares (tejidos de un determinado organismo) mediante la producción del vacío.

Uno de los casos más sonados o donde se desató algo de polémica sobre esta técnica fue en los Juegos Olímpicos de 2016, en Rio, al ver las marcas en la piel que esta tradicional técnica dejó en algunos atletas de élite como Michael Phelps, entre otros.

Las ventosas son unas campanas de vidrio, bambú o plástico que se aplican sobre la piel tras efectuar el vacío. Existen varios tamaños, formas y grosores. En fisioterapia, las más utilizadas son las de plástico, en las cuales se realiza el vacío con una bomba de aspiración a través de una válvula situada en parte superior de la ventosa. También se usan de cristal, en las que el vacío se lleva a cabo introduciendo fuego en la ventosa, mediante un algodón empapado en alcohol y sujeto con unas pinzas.

Después de colocar todas las ventosas (alrededor de unas 6-8) de forma simultánea en una zona determinada (espalda, abdomen, piernas…) se deja aproximadamente 10 minutos y la piel adapta un color morado/violeta por la hiperemia (aumento de sangre en una zona localizada). Transcurrido el tiempo se retira con facilidad la ventosa con ambas manos.

 

¿Qué efectos produce?

Al aplicar la ventosa se produce una rotura de los capilares sanguíneos que causa una congestión parcial en la zona dónde esté, provocando así la hemólisis (los glóbulos rojos se destruyen de modo que se libera la hemoglobina) logrando un efecto positivo. Por otro lado, produce los siguientes efectos a nivel fisiológico:

  • Aumento de irrigación sanguínea.
  • Alivio del dolor.
  • Aumenta circulación linfática (disminuir edemas).
  • Aumenta el metabolismo celular.
  • Aumento del oxígeno y nutrientes de los tejidos.
  • Hiperemia local.
  • Liberación miofascial.
  • Activa el sistema inmunitario.
  • Depurativo (eliminación de toxinas).
  • Tratar contracturas y rigidez muscular (efecto relajante).
  • Terapia antiinflamatoria y analgésica.
  • Reduce los síntomas de alergia, fatiga crónica y fibromialgia.

En contracturas musculares, por ejemplo, se facilita que las sustancias de desecho que han quedado retenidas se evacúen y al mismo tiempo llegan más nutrientes necesarios para realizar las funciones del músculo. Se facilita al mismo tiempo la eliminación de adherencias, al favorecer una separación de los tejidos con el efecto de tracción de la ventosa.

 

¿Puede mejorar esta técnica nuestro rendimiento deportivo?

La verdad es que esta técnica tradicional está considerada como una “pseudoterápia” en lo que rendimiento deportivo se refiere ya que no se puede decir mejore la marca de un atleta, sino más bien es utilizado como una técnica de recuperación o un método que consigue que se recuperen más rápido de la fatiga (relajación muscular y anti-inflamatorio), a relajar mucho más la musculatura, a prevenir lesiones, (sin dopaje) y sobretodo que van a ayudarle a estar a punto para la competición.

 

Desde Clockwork, como siempre, os recomendamos que acudáis regularmente al fisioterapeuta para aliviar o solucionar cualquier problema muscular que tengáis, y que sea él quien decida qué método es el más apropiado para cada situación.

ComparteShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

CONTACTA CON NOSOTROS

Mail. info@zonaclockwork.com

Tél. 625 96 97 29